BAUTISMO DE ROCK’N’ROLL

Por Alberto Bezares

Después de un largo recorrido por los caminos del rock y del rhythm ‘n’ blues, alguien me pregunto el por qué yo había elegido al rock como una forma de vida, un reflejo recíproco e identidad.   A lo que contesté:

Para empezar, nací en 1968, año marcado por la historia positiva y negativamente. Segundo lustro de la década donde ya se habían consolidado grupos y cantantes enormes en carisma e importancia, como Elvis Presley, los Beatles, los Rolling stones, Kinks, Ten Years After, Doors, Carlos Santana y Cream entre otros.

En ese tiempo el movimiento rocanrolero, acaparaba la atención de los mass-media y de todo empresario visionario que quisiera multiplicar por muchos sus ingresos, sólo México tenía un veto irrevocable por órdenes de Gustavo Díaz Ordaz “ex seudo-presidente de México” (tema del cual escribiré en otra ocasión).

Todo este impacto mediático provocó que los jóvenes de aquellos años consumieran cuanto acetato se lanzaba y las radiodifusoras dedicaban casi la totalidad de su programación a ésta música. Así que en todo momento, yo escuchaba rock’n’roll, vía hermanos mayores o vía medios masivos de comunicación.

Pero el gran despertar se dio cuando ingresé a la secundaria, uno de mis compañeros de salón, me ofreció un disco de Ted Nugent (scream dream) que literalmente me voló la cabeza, la rola de Wango Tango, sonaba día y noche en el estéreo de mi cuarto; ese repentino gustazo por el rock, me llevó a comprar cuanto disco de Ted Nugent hubiera en el mercado. En esos días de gozo y disfrute melómano, también en la secundaria, llegaron a ofrecer boletos para una tocada en el garaje de una maderería donde se iban a presentar dos bandas de Villa Coapa del extinto Distrito Federal, una se llamaba Caja de Pandora y Chac Mool de Jorge Reyes. El derroche de adrenalina que Ted Nugent, Led Zeppelin, Black Sabbath, etc., habían causado en mi persona me llevó a incursionar en las bandas rocanroleras mexicanas. En la delegación de Tlalpan organizaban tocadas el último viernes de cada mes y podías ir a escuchar a grupos como Alfil 7, Bandera Atómica, News Paper, El Cadáver Exquisito, Síndrome de Punk, Chac-Mool.

botellita_de_jerez-botellita_de_jerez-frontalOtro lugar al que asistíamos a escuchar rock los fines de semana, era un terreno baldío que existía frente a la Prepa 5, ahí tocaban bandas como Manchuria, Cristal y Acero, Botellita de Jerez, Cagada de Perro, Vómito Negro (los dos últimos ya era punk rock).

Teníamos la opción de ir a Rock-ola que se encontraba en Miguel Ángel de Quevedo y Av. Universidad. Ahí podías ver a Kerigma, Cecilia Toussaint, Jaime López, Kenny y los eléctricos, Luzbel, Tex-Tex entre otros.

Ese fue el motivo por el cual elegí al rock’n’roll como una forma de vida.

Si tienen tele, ahí la ven!